Auge Comercial del Sector Bananero Empañado por Fuerte Invierno
No es extraño que mientras unas regiones presentan buenos comportamientos y grandes expectativas de producción y comerciales, otras no las tengan, al menos por momentos circunstanciales y aún tratándose de la misma actividad económica. Este es el caso del cultivo de banano que en el departamento del Magdalena atraviesa por un buen momento, en contraste con lo que sucede en la región del Urabá.
Haciendo presencia desde hace más de tres generaciones en diferentes lugares de mundo, siendo vital los mercados de Japón y Estados Unidos, el banano del departamento del Magdalena continúa bien posicionado, así lo deja ver el hecho que hace 50 años, es decir en 1970, contaban con 200 empleados, mientras que actualmente esa cifra asciende a los 3.000 directos vinculados a este sector. La principal ventaja según líderes del sector, es el reconocimiento que ha alcanzado con el banano orgánico, aquel que se produce sin el uso de químicos.
Contrario al caso anterior, está el banano del Urabá antioqueño, actividad que no pasa por el mejor momento debido al fuerte invierno que tiene inundadas más de 35 mil plantas, siendo las áreas más afectadas la de los municipios de Chigorodó, Carepa, Turbo y Apartadó, donde en los últimos días no han cedido las precipitaciones.
Según Augura, son cerca de 3.200 las familias damnificadas, siendo Apartadó la municipalidad más afectada, lo cual llevó a declarar la calamidad pública. Allí, el alto volumen de las lluvias ha causado afectaciones no solo en los cultivos de banano, sino también de maracuyá, yuca, maíz y hortalizas; caso similar ocurre en Chigorodó.
