La salida de una marca histórica vinculada al Grupo Gloria golpea a ganaderos productores de leche, trabajadores, transportadores y proveedores de insumos de la Sabana de Bogotá, donde el impacto pesa mucho más que en las cuentas nacionales. Aunque la decisión fue anunciada por la multinacional como estratégica, el episodio reabre la discusión de qué pasa cuando una actividad deja de ser atractiva para los inversionistas y la informalidad gana terreno.