En la administración de Juan Manuel Santos, en el año 2010 cuando este ascendía al mando del país, anunció que la economía colombiana estaría acelerándose a un ritmo de 5%-6% anual, crecimiento impulsado en mayor medida por la locomotora minero-energética, la cual llegaría a su punto de mayor fuerza entre los años 2018-2020, según el mandatario. Sin embargo, la situación actual por la que atraviesa la economía nacional difiere al parecer de tales afirmaciones, el país ha promediado expansiones alrededor del 4,5%(4,2% segundo trimestre 2013), en donde la agricultura ha contribuido principalmente a este crecimiento.
Auge Minero-Energético
Colombia ha venido atravesando durante los últimos años por el auge minero-energético, con crecimientos alrededor del 10% anual. Esta dinámica ha estado atada a un importante flujo recursos de la inversión extranjera directa (IED) hacia este sector, acaparando entre el 50%-70% del total de flujo recibido durante los años 2000-2012, es decir, niveles cercanos a los USD 7.500 millones por año. Esta masiva entrada de recursos, que por cierto influyó de gran manera para la marcada revaluación del tipo de cambio, tuvo como uno de los destinos la recuperación de pozos petroleros secundarios, donde se utilizó tecnología de punta para la extracción de crudo y producción de hidrocarburos.
Gracias a estas inversiones en la industria, se logró duplicar los volúmenes de producción de petróleo al pasar de 500.000 bd (barriles diarios) a 1´031.000 en agosto de 2013, por su parte, en el caso del carbón ha pasado de 50 a 80 millones de toneladas al año. Como fruto de este significativo repunte de volúmenes de petróleo y carbón, la contribución de la minería al total del Producto Interno Bruto (PIB) aumentó del 6% al 8% en los últimos años.
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| Fuente: Archivo Sectorial |
Lo anterior ha conllevado a que las exportaciones nacionales se concentren en gran parte en estos commodities, elevando la participación del 60% al 70% de las ventas en el exterior en los últimos cinco años, algo que resultó ser beneficioso para la economía, pero que por otro lado terminó dependiendo de cierta forma del valor de las exportaciones, ya que cerca de dos terceras partes del total de las exportaciones colombianas, unos USD 39.400 millones de dólares en 2012, dependieron de lo que pasaba con el precio del petróleo y carbón a nivel mundial.
Desaceleración de la Locomotora
Varios han sido los efectos negativos que han influido en el sector para que haya perdido ritmo durante los últimos meses. Aspectos de tipo coyuntural, como las huelgas, ataques a la infraestructura y problemas ambientales han contribuido a la desaceleración del auge minero, también aspectos de tipo estructural como las variaciones en el precio de los commodities y problemas de tipo empresarial han afectado directamente el desarrollo de la industria.
Las exploraciones recientes en algunas zonas del país, como en la Guajira, han resultado ser decepcionantes en cuanto al hallazgo de crudo y en otras ocasiones los descubrimientos han sido menores a los esperado, esto se ha traducido en menores reservas petroleras, quedando al margen del alrededor de 7 años de reservas, frente a los 300 que se calcula tiene Venezuela, además de esto el incremento en los costos de explotación y exploración han afectado el buen ritmo. También han jugado en contra los elevados costos de transporte del petróleo, ante la carencia de adecuados oleoductos, puntualmente, en 2011 se había anunciado la meta de duplicar la capacidad de los oleoductos, pasando de 850.000 bd a 1,5 millones bd hacia finales de este año y a diferencia de esto, actualmente las obras presentan constates retrasos, como el Oleoducto del Bicentenario.
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| Fuente: Archivo Sectorial |
En cuanto al sector carbonífero, Colombia cuenta con importantes reservas de carbón, las cuales alcanzarían para cerca de 30 años (alrededor de 7.000 millones de toneladas), sin embargo con la reciente revolución de Shale Gas (gas de esquisto) que se viene dando en Estados Unidos se está reduciendo la demanda de carbón, esto se evidencia en la caída de las exportaciones de Colombia hacia el país americano en un 32% durante 2011-2012. Además el proyecto del ferrocarril del Carare fue aplazado recientemente y al parecer no contará con recursos para su ejecución, factor que resulta ser negativo para el transporte de carbón. Además de las huelgas protagonizadas por las grandes carboneras como Drummond hace que se piense en un recorte en la meta de crecimiento. Por otro lado, el volumen de carbón que se exporta hacia China aún no se ha visto afectado, sin embargo esto eventualmente podría ocurrir por cuenta de los graves daños ambientales que se presentan en ciudades como Pekín donde cada vez la contaminación es más alta.
En conclusión, la pérdida de impulso de la locomotora mineroenergética ha sido evidente, afectada por problemas de tanto coyunturales como estructurales, dejando al país en ciertas dudas para alcanzar las metas de crecimiento en materia económica. De continuar el sector de esta manera, la proyección de crecimiento del sector estaría alrededor del 5% y 7% anual, cifra inferior al 10% anual observado en los últimos 5 años. Esto implicaría una reducción cerca de 0,5% de crecimiento nacional, disminuyendo la tasa total a niveles entre el 4% y 4.5%.


