Las acciones de Oracle vuelven a captar la atención del mercado después de que la compañía haya encontrado una forma de resolver un desafío financiero de más de 50.000 millones de dólares ligado a la inteligencia artificial. El giro estratégico llega en un momento clave para el sector tecnológico, donde la carrera por la infraestructura de IA exige inversiones masivas en centros de datos y hardware especializado.