El maíz es más que un simple grano que alimenta a millones de colombianos. Es un símbolo de nuestra historia, de nuestras raíces, un alimento ancestral que ha acompañado a generaciones a lo largo de los siglos. Y aunque muchas veces pasamos por alto su importancia, lo consumimos a diario en formas diversas: en la arepa, en la mazamorra, en el pollo, en el huevo, en el cerdo… el maíz está prácticamente en todas nuestras comidas.