En la última década varias han sido las acciones que han emprendido algunos países para combatir los índices de obesidad entre sus ciudadanos. Esta vez el turno es para Bogotá, que a través del Concejo, busca que los restaurantes de comidas rápidas implementen en sus menús el número de calorías que el comensal ingeriría por plato.
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| Foto: www.sxc.hu Autor: lockstockb |
Con 66 votos a favor y dos en contra, el Concejo de Bogotá aprobó una ley que busca que los restaurantes y establecimientos de comidas rápidas en la capital del país, indiquen en la carta o menú, información nutricional, número de calorías y sustancias de origen animal.
La iniciativa tiene como objetivo establecer mecanismos para la prevención y control de la obesidad. El ponente del proyecto, el concejal Julio César Acosta, indicó que “se busca que los restaurantes y establecimientos dedicados a la venta de comidas rápidas incluyan, en la carta o menú, información clara del número de calorías y datos nutricionales que consumen los ciudadanos en dichos sitios”.
Esta legislación ha preocupado a algunos vendedores de comidas rápidas, pues no saben cómo sería el procedimiento para incluir el número de calorías por plato, por lo que se requeriría de la labor de un nutricionista para cumplir con la obligación. Sin embargo, el concejal Acosta indicó que esta ley no incluye a los vendedores informales.
Por otro lado, en el contexto internacional, varios países se han sumado a la lucha contra la obesidad. En México, por ejemplo, el Senado aprobó un paquete de reformas que buscan combatir el sobrepeso en las escuelas de educación básica. La ley prohibirá la venta y comercialización de alimentos y bebidas de bajo contenido nutricional, pues de acuerdo con cifras oficiales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), basado en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, México ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil: uno de cada cuatro niños de cinco a 11 años, es decir, cuatro millones y medio, aproximadamente, padecen sobrepeso u obesidad.
En la lucha contra la obesidad, Estados Unidos también puso su cuota con la aprobación de una reforma a la Ley Estatal de Salud y la creación de la ley de prevención y combate de la obesidad, sobrepeso y trastorno de la conducta alimenticia; pues el país norteamericano posee uno de los índices más altos de sobrepeso en el mundo.
En América Latina, también han surgido una gran cantidad y variedad de iniciativas regulatorias que apuntan a controlar y revertir los malos hábitos que desencadenan el sobrepeso, en especial en los niños. Las medidas se centran principalmente en áreas como la publicidad y el etiquetado de alimentos y bebidas, la oferta de alimentos en escuelas y la creación de impuestos específicos a ciertos productos alimenticios.
En Chile, tras más de 6 años de discusiones en el Parlamento, en julio de 2012 se publicó la Ley 20.606 “Sobre la Composición Nutricional de los Alimentos y su Publicidad”. Según esta ley, los alimentos con altos niveles de calorías, azúcar, grasa y sodio deberán informar tal condición mediante un mensaje en sus etiquetas. También se prohibió su publicidad dirigida a niños menores de 14 años y su venta en escuelas.
Algo similar es lo que propone el partido de la Alianza Verde para Colombia, que busca regular el consumo de comida chatarra en parques y colegios. Según los ponentes, las bebidas y alimentos que buscan reglamentar, son aquellos con alto contenido calórico, de sal, sodio, grasas totales, grasas trans, grasas saturadas, azúcares añadidos, refinados y libres, entre otros componentes, que ponen en riesgo la salud pública de niños, niñas y adolescentes.
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