Finalizando el mes de Noviembre se llevó a cabo en Viena (Austria), la reunión ministerial de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), con el fin de discutir si se recortaría o no la producción para detener la caída de los precios del crudo que se encuentra en niveles históricamente bajos.
|
|
|
Reunión de países miembros de la OPEP |
Es de recordar que los bajos precios se han generado por diversas razones, entre ellas el incremento en la producción por parte de Estados Unidos a raíz de la explotación de no convencionales (Estados Unidos Principal Causante en la Caída de los Precios del Petróleo), la desaceleración de varias economías como China e India, además de que han mejorado los suministros de países como Libia e Irak.
El encuentro de la OPEP pone sobre la mesa varias cuestiones, entre ellas la influencia de la organización en el mercado petrolero, su forma de proceder frente a este tipo de situaciones y las razones de su decisión de mantener inalterada la producción.
La OPEP funciona desde 1960, cuando se concretó su creación y se constituyó como un organismo intergubernamental para coordinar la producción del petróleo de los países que la conforman (Arabia Saudí, Irak, Irán, Venezuela, Kuwait, Qatar, Libia, Angola, Emiratos Árabes Unidos, Argelia, Nigeria y Ecuador). La idea de crear un organización como la OPEP surge de quien era para la época ministro de Minas e Hidrocarburos de Venezuela, Juan Pablo Pérez Alonso, que creía en la necesidad de un instrumento, que mediante regulación de los precios, evitara el derroche de un recurso que no se renueva y que es de vital importancia para el funcionamiento de la economía.
La OPEP tiene alta influencia dentro del mercado del crudo, pues los países miembros tienen el control de más del 40% de la producción mundial de petróleo, el 75% de las reservas, además del 15% del gas. Para controlar los precios del hidrocarburo la variable clave sobre la que puede influir la organización es la producción, fijando una cuota para cada uno de sus socios. Sus decisiones se basan entonces en el análisis de las condiciones económicas, políticas y geoestratégicas de los países, para fijar la cantidad de petróleo que se lleva al mercado, que hoy se encuentra en 30 millones de barriles diarios (mb/d).
Aunque en ocasiones la OPEP ha recurrido a medidas menos diplomáticas como la de agosto de 1973, cuando decidió no exportar petróleo a los países que apoyaron a Israel durante la guerra del Yom Kippur, entre ellos Estados Unidos y países de Europa Occidental, ocasionando la que se conoce como primera crisis del petróleo.
Durante la década de 1990 los precios se tornaron excesivamente altos a causa de la guerra entre Irak e Irán, ocasión en la que yacimientos y refinerías de ambos países fueron bombardeados. Esto alentó actividades exploratorias en otras regiones y la demanda de crudo a la OPEP disminuyó, pero fue Arabia Saudí quien soportó las decisiones de la OPEP, recortando la producción para evitar que el precio cayera, decisión que revirtió posteriormente, generando una caída en los precios y ocasionando la tercera crisis del petróleo.
La última ocasión en que la OPEP alteró el nivel de producción fue en el 2011, desde entonces los productores venían percibiendo precios sobre los 100 dólares por barril de petróleo. Situación que ha venido cambiando en los últimos meses, cuando se han presentado precios inferiores a 70 dólares por barril, por el sobreabastecimiento mundial. A pesar de ello la Opep decidió mantener inalterado su nivel de producción.
No es lo convencional. Para elevar el precio se recorta la producción, pero al parecer esta vez hay otras cuestiones que entran en juego. Un precio alto del petróleo fomentaría aún más actividades relacionadas con la exploración y explotación de no convencionales a través de técnicas como el fracking, esto incrementa la producción y las reservas de otros países reduciendo la importancia de la OPEP dentro del mercado e igualmente reduciendo los precios.
Seguramente en esta decisión también se consideró que precios bajos del petróleo reducen los incentivos para avanzar en la investigación, generación y consolidación de energías alternativas. La OPEP optó entonces por competir con precios para desincentivar la producción de no convencionales y de paso permitir que se consoliden en el mercado las empresas realmente competitivas en la producción del recurso que suministra un tercio de la energía que se consume a nivel mundial.

